Saltar al contenido

Castillo feudal: residencia de un pequeño «rey» local

En la Edad Media, el rey era la personificación del Estado, la persona más elevada de toda la sociedad feudal.

Pero cuando comparamos al rey de Francia con, por ejemplo, el duque de Normandía o el duque de Bretaña, vemos en estos duques una miniatura del rey.

Ellos son, en un ámbito menor, todo aquello que el rey es en un ámbito mayor.

Y si consideramos a un noble de categoría inferior, este es una miniatura del duque de Normandía.

Y por este proceso, de miniatura en miniatura, llegamos hasta el último grado de la jerarquía feudal.

¿En qué consiste propiamente este vínculo feudal?

El rey de Francia, por ejemplo, dividía su reino en feudos y otorgaba a cada señor feudal una parte del poder real del que él era depositario.

El emperador Carlomagno necesitaba defender las fronteras de la Cristiandad de las invasiones musulmanas en la frontera con España, por el oeste, y de los sajones y otros pueblos paganos en la actual Alemania, por el este; además de afrontar los problemas con los pueblos nórdicos paganos, las revueltas de los lombardos y las invasiones mahometanas en Italia, por el sur.

No podía estar en todas partes al mismo tiempo.

Por ello creó «marcas» —u otras denominaciones equivalentes—, que eran territorios puestos bajo el mando de un «marqués», dotado de una fuerza militar capaz de resistir.

En otras ocasiones, el feudo nació como una realidad determinada por las circunstancias.

El señor feudal de Lourdes era un invasor musulmán. No había manera de expulsarlo de allí.

Finalmente, se convirtió, puso su territorio bajo la protección de Nuestra Señora, y Carlomagno lo reconoció como señor feudal de Lourdes.

Con estas concesiones reales, el señor feudal no era únicamente una miniatura del rey, sino también partícipe del poder real.

Tenía, por tanto, una parte del poder real.

Era, por así decirlo, una extensión del rey.

Es una «miniatura» en el sentido de que constituye una parte de ese poder, y no solamente porque tenga una dimensión menor y se le parezca.

Este vínculo que el señor feudal mantiene con el rey hace de él una especie de prolongación del propio rey.

Y los castillos de los nobles, naturalmente, recuerdan al castillo del rey, y viceversa.

Fuente: https://castelosmedievais.blogspot.com/2013/01/castelo-feudal-residencia-de-um-pequeno.html

Foto: AmelDamMart, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

Support the Project

This is a description text of the cover


I Want To Contribute